Capitel dedicado a Sixto II y a San Lorenzo (Lonja chica Catedral de Jaca)

Etapa 09 - de Castiello de Jaca a Jasa

Quinta jornada del recorrido entre el puerto de Yebra y Siresa. 



Salimos de la villa de Castiello de Jaca camino de Borau siguiendo las marcas rojiblancas de la GR-15. A partir de ahora, la señalización es mucho peor por falta de mantenimiento. Aún así es relativamente fácil de seguir y en los puntos claves encontramos carteles indicativos.

Nos cruzamos con el camino de Santiago que baja desde Somport y pasamos por ese refugio de peregrinos que se ve a lo lejos.




El camino sube hacia la cercana sierra D'Anxelé.




Tenemos a la vista el amplio valle del Aragón y sus pueblos mas destacados. El mas grande que se distingue es Villanúa. En sus arrabales,  desintegrándose sin remedio entre bloques de apartamentos y viviendas unifamiliares se encuentra la villa de origen visigodo de Aruej también nombrado como Aruex o Bardaruex, con su olvidada y ruinosa iglesia parroquial de San Vicente cuyo estilo románico del siglo X delata la antigüedad del lugar.




Mi querido maestro Antonio García Omedes en su página web dedica un precioso y reivindicativo artículo a este importantísimo  rincón del mas primitivo Aragón.


Según se cuenta en las cronicas Visigodas de Toledo, desde el señorío de Aruej, se vigilaba el camino de Santiago que baja desde el Summus Portus. La creación en sus inmediaciones de una villa nueva en la que habitaban hombres libres vino a sembrar la discordia entre aquellos y la alta nobleza del señorío de Aruex. Se sabe de varios tratados de paz entre unos y otros, llegando a pactar entre ellos la divisoria de tierras de ambos margenes del río Aragón.


En estas elucubraciones, llegamos al collado D'a Sierra. El primero de los tres que tendremos que atravesar hoy.




A la vista el valle de Borau.




Toca bajar hasta la villa, no hay mas remedio que hacerlo por la carretera por que no hay otro camino. En estos lugares tan próximos a recorridos espectaculares de alta montaña, se presta poca atención a pequeñas rutas entre pueblos, aquellas que por necesidad, se  han hecho toda la vida y que poco a poco van siendo comidas por la maleza.




Tardamos poco en llegar. A lo lejos podemos apreciar ya hermosas casas con impresionantes chimeneas sin humo, como una muestra de lo que fue corriente y hoy es solo memoria.





Nos acercamos a la enorme iglesia parroquial de Santa Eulalia que a juzgar por la cantidad y la altura que alcanza la hierba en su recinto hace mucho tiempo que permanece cerrada.




Bajamos al río Lubierre para cruzarlo por un puente junto a la fuente.




De nuevo subimos hacia otro collado, al principio el camino está bastante perdido solo gracias a la tozudez del GPS fuimos capaces de encarrilar nuestro rumbo, ya en él, encontramos esta pequeña marca. 




Tras la subida, estamos en el segundo collado, saltamos una destartalada valla de alambre de espino y comenzamos a bajar hacia el valle del río Estarrún.




A lo lejos se distinguen los pueblos de Esposa (por el que vamos a pasar) y Sinués en las estribaciones de la majestuosa sierra de Luesia.




Entrando en Esposa, nos sorprende este encantador espectáculo que a su modo anuncia el verano.




Un paseo por este pequeño pueblo de nombre tan femenino y conyugal.






Emprendemos la senda que en poco mas de media hora nos dejará en Aísa, no sin antes comprobar que por este tramo de la GR-15 hace días que no pasa nadie. 




La villa de Aísa es la cabecera del valle del río Estarrún, nombre de raiz ibero-vascon.




A este municipio pertenecen los núcleos de Esposa, Sinués y ¡ojo al dato! Candanchú, de tal modo que incluso en algunos errados mapas, se llega a ubicar en Aísa el antiquísimo hospital de peregrinos de Santa Cristina de Somport, uno de los tres mas importantes de la cristiandad junto con los de Jerusalén y el Del Gran San Bernardo, según se recoge en el recuperado Códice Calixtino.


Otra vez descalzos, cruzamos el Estarrún. Sus aguas frias arrastran recuerdos de la Sierra Bernera, de la Llana d'o Bozo, de la Garganta y del Aspe.






Ahora, nos dirigimos hacia la loma D'Aisa deberemos superar un desnivel cercano a los trescientos metros hasta encontrarnos en el último collado del día, junto a un pequeño refugio y en la carretera que une Aísa con Jasa.




El camino baja junto al barranco Larriego, esquivando los lazos de la carretera para desembocar en una zona recreativa al lado de la mágica fuente de la Zamputia, cuyo manto de agua consiguió ocultar por completo a la Mora del Bisaurín cuando huía de un avieso caballero que pretendía adueñarse de sus encantos.




Junto a este lugar de hadas se encuentra Jasa.



Un hermoso pueblo del valle del Osia cuya cabecera domina el Bisaurín que se muestra altanero y magnífico. 




En este lugar vamos a parar por hoy, a la vista de la Iglesia de la Asunción y una hermosa plaza de dimensiones poco vistas en pueblos de tan antiguo origen.






Aquí está el track de la etapa.