Capitel dedicado a Sixto II y a San Lorenzo (Lonja chica Catedral de Jaca)

Etapa 05 - De Yebra de Basa a Satué



Saliendo de la plaza de la iglesia de Yebra por una calle en dirección norte, llegamos al principio de una senda mas antigua que la propia villa y que conduce a las ermitas rupestres de Santa Orosia.

Mucho antes de que hubiera existido aquella Santa, el hombre ya utilizaba estos abrigos en la montaña como refugio y como lugar de retiro y encuentro espiritual consigo mismo. Como me advirtió José Miguel Navarro, querido amigo estudioso de estos y otros prodigios de la naturaleza, “se trata del camino de ascenso a una montaña sagrada y como tal, está repleto de hitos donde el alma se purifica y se prepara antes de llegar a la cima” (Muy bien dicho ¡Sí señor!)

El camino se inicia en la ermita de L’Angusto, la primera de siete hasta la cima del puerto de Santa Orosia.




Continua muy bien señalizado siguiendo el trazado del barranco del mismo nombre (todo es referencia a la Santa Patrona de las gentes de estas tierras que no conocen de fronteras administrativas ni comarcales).

Pisamos suelos muy antiguos de los que son muestra alguna losa con la huella de los restos de una playa fósil y laderas en las que afortunadamente la obra de los hombres ha sujetado unas inestables margas azuladas. 




Siguen la ermitas de Escoronillas, Arrodillas en la que la imaginación y la fe, han querido ver impresas en la piedra las huellas de las rodillas de Santa Orosia, subiendo a la fuerza hacia un martirio cierto por no abjurar de su fe.




La senda sube zigzagueando por la ladera derecha del barranco hasta que lo cruza por una pequeña pasarela.
Tras un par de revueltas, a lo lejos se empiezan a divisar las ermitas llamadas de San Cornelio y Superior, donde se supone estaban la Iglesia y el hogar de los eremitas que pudieron habitar el lugar.






Se encuentran en buen estado de conservación gracias a los desvelos de los vecinos de Yebra que con toda razón, consideran este lugar como un tesoro.



Subimos por unas escaleras hasta la cueva Superior, hacemos sonar una de las hermosas campanas y su sonido repiquetea por todo el valle como una prueba de vida. El suelo irregular del recinto se encuentra compactado por miles de pies y los nuestros son unos mas.





Termina la primera parte del peregrinaje que un modesto y secreto Santo Grial pudo hacer por nuestras tierras durante más de mil años. Aquí se dice que estuvo refugiado y custodiado por unos hombres anónimos que creían estar cerca de Dios y bajo su amparo. En algún momento, dejan de sentirse seguros y deciden trasladarse hasta el monasterio de San Pedro de Siresa en el valle de Hecho, para estar entre cristianos y bajo la protección del condado de Aragón.


Dejando estas disquisiciones, seguimos senda arriba, hacia las ermitas de San Blas y Santa Barbara, para por fin desembocar en lo alto del puerto de Yebra o de Santa Orosia, un inmenso llano, zona de pastos cuando los ganados eran abundantes, ahora se pueden ver algunas vacas, ovejas y extensas zonas donde el erizón va ocupando un espacio que nadie reclama.



En medio de ese llano, se encuentra la hermosa fuente de tres caños que manó para aliviar la sed de Orosia y junto a ella, el Santuario en el que cada 25 de junio se conmemora su festividad con una misa y una gran fiesta con procesión a la que acuden todos los pueblos de la redolada con su cruz ceremonial y su bandera, además tradicionalmente, los danzantes de Yebra de Basa, suben desde el pueblo para interpretar su dance en honor de la santa. 


Tras un descanso, unas fotos y un paseo entre el Santuario y el refugio libre que se encuentra adosado a su muro, nos disponemos a continuar con la ruta.



Queremos emular un viaje que pudo tener lugar en el siglo noveno por tanto vamos a evitar los caminos más fáciles porque según los historiadores, la Val Ancha no era en esos años un lugar seguro (ver artículo de Domingo Buesa en la revista Serrablo) lo haremos en pequeños recorridos entre pueblos de muy antiguo origen y todos al norte de una línea imaginaria jalonada por vestigios de torres o castillos musulmanes (Senegue, Larrés y Borrés).

Tras dudar entre bajar del puerto hacia Isún de Basa por una increíble y vertiginosa senda sin ningún peligro, que recomiendo vivamente, optamos por hacerlo por el camino de Satué también recomendable, sugerente y que encima nos ahorrará unos kilómetros.




Los rigores del invierno, han perjudicado el estado del camino aunque tal vez el caminante no lo note porque personas generosas y desprendidas han estado trabajando a conciencia para que todo volviera a su lugar (gracias …)


La bajada comienza junto a la cuenca del barranco As Gargantas del que luego se aleja para descender zigzagueando por un frondoso y sombrío bosque. Cuando termina, vemos a lo lejos la primera de las muchas iglesias románicas que vamos a disfrutar durante la próxima etapa. Estamos entrando en Satué y el maravilloso ROMANICO SERRABLES!!!.




El track de la ruta

3 comentarios:

J. M. N. dijo...

Quizá sea más interesante, desde un punto de vista patrimonial y paisajístico, bajar por Isún. Allí hay una iglesia del XII pero construida siguiendo esquemas del XI, una lauda sepulcral gremial... aparte de la casa de mi madre... que también tira. De Isún a Satué hay un camino precioso (quizá un poco cerrado... nada que una desbrozadora no pueda apañar) cuajado de fósiles y por paisajes de cárcavas, campos y cajicos centenarios.
Valorarlo, creo que merece la pena...

Enrique Martínez Labalsa dijo...

Interesante y acertada apreciación de JMN. Esa alternativa queda por tanto detallada con ese comentario. Gracias José Miguel.

rosa perez granero dijo...

tienes razón J.M.N. Isún es precioso y la bajada desde Santa Orosia, increible tal vez vayamos a hacerla de propio, me acabas de poner en canción (a mi es muy facil) y solo falta lo del lauda funeraria que no me acuerdo si lo he visto.
Un abrazo.